Home / Otras noticias / Lo volverían hacer

Lo volverían hacer

Lo volverían a hacer. Estoy seguro que lo harían de nuevo. Los discípulos subirían al mismo bote y navegarían en medio de la misma tormenta. Lo volverían a hacer en un latido del corazón. ¿Por qué? Porque a través de la tormenta vieron al Salvador.

Lea este versículo. “Entonces todos los que estaban en el bote lo adoraron, diciendo: verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.

Después de la tormenta, ellos lo adoraron. Como grupo, nunca antes lo habían hecho. Nunca. Compruébelo. Abra su Biblia. Busque otra ocasión en que los discípulos, como grupo, lo adoraron.

No la va a encontrar. No la va a encontrar adorándolo cuando sana al leproso. Cuando perdona a la adúltera. Cuando predica a las masas. Ellos estaban dispuestos a seguirlo. A dejar a sus familias. A echar fuera demonios. A formar un ejército.

Pero sólo después del incidente en el mar, lo adoraron. ¿Por qué? Sencillo. Esta vez, ellos eran los que habían sido salvados. Esta vez, había sido el cuello de ellos el que había sido librado del lazo corredizo. Sus cuerpos habían sido arrancados de las profundidades. En un minuto, se encontraban justo al borde del abismo, mirando dentro de la garganta de la inerte quijada del cañón. Al siguiente, se encontraban fuera del abismo y con los ojos bien abiertos sobre la cubierta de un bote tranquilo en un mar apacible. Así que adoraron. Hicieron la única cosa que podían hacer cuando su sentencia de muerte fue suspendida en la hora undécima: alzaron la vista al Gobernador Eterno que dio el perdón y le agradecieron.

Cuando usted reconozca a Dios como Creador, lo va a admirar. Cuando reconozca su sabiduría, aprenderá de El. Cuando descubra su fuerza, descansará en él. Pero solo cuando lo salve, lo adorará.

Este es un escenario tipo “antes y después”. Antes de su rescate, usted podía fácilmente mantener a Dios a distancia. Cómodamente separado. Pulcramente engavetado. Sin duda que El era importante, pero importante era también su carrera. Su estatus, su salario, estaba bien arriba en su lista de prioridades, pero compartía el lugar con varios.

Y entonces vino la tormenta… la furia… la lucha… el soltar las amarras… la noche sin estrellas. La desesperación cayó como niebla; perdió la orientación. En su corazón sabía que no había salida. ¿Buscar socorro en su carrera? Sólo si quiere esconderse de la tormenta… no escapar de ella. ¿Descansar en su estatus para recuperar las fuerzas? Una tormenta no se deja impresionar por sus títulos. ¿Confiar en su salario para que lo rescate? Muchos lo intentan… muchos fracasan.

Se da cuenta que sólo tiene una opción: DIOS. Y cuando usted pide… pide genuinamente… El viene.

Y desde ese momento en adelante, El no será sólo una Deidad a la que puede admirar, un profesor al que puede seguir, o un jefe al que puede obedecer. El es el SALVADOR. El Salvador para ser adorado. Por esto estoy convencido que los discípulos lo harían otra vez. Ellos soportarían la tormenta otra noche… mil noches más… si hiciera falta.

Una temporada de sufrimientos es un precio pequeño a pagar por una VISION clara de Dios.

About admin

Check Also

¿CUANTA SAL ESTAS COMIENDO?

Comer demasiados alimentos salados puede crear todo tipo de problemas de salud, incluyendo la presión …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *